“Navidad, Navidad, dulce Navidad…”. Sí, ya lo dice el villancico, dulces sí que son. Si no que se lo digan a los diabéticos que ven como pasan ante sus narices la repostería más tradicial y también la más peligrosa. El azúcar y las grasas son los principales invitados en estas fiestas. En el caso de las personas que padezcan diabetes, no es suficiente con resistirse a los dulces; las comidas copiosas, entiéndase, empachos, indicen directamente y pueden dar algún que otro susto.
Y no sólo a los diabéticos les perjudica la Navidad. Todos nos olvidamos de las dietas saludables y caemos en los vicios. Comilonas, alcohol, pocas horas de sueño… Un catálogo de actividades negativas para nuestra frágil salud. Por tanto, sólo nos queda moderarnos lo más que podamos y en los días que no hay celebraciones no consumir nada, pero nada de alcohol y comer ligero.
No nos referimos a si vamos a engordar o no. Es una cuestión de mantener regulado, en la medida de los posible, nuestro organismo. El colesterol no lo agradecerá, pero nuestro corazón sí. Importante recordar que estas fechas registran el consumo de alcohol más alto del año, y que urgencias se colpasa. Cuidado, que las fiestas no te pasen factura.
Foto | De navidad
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