La astenia primaveral es un mal que afecta a muchos, eso es cierto. Pero, ¿sabías que también existe la astenia otoñal? Por lo general, suele atacar más a las personas que son más sensibles a los cambios estacionales. Los días grises, el descenso de la temperadura, la inestabilidad del tiempo y la menor cantidad de horas de luz son factores que pueden influir en este sentido.
Además de los factores propios de la estación, hay que añadir una serie de factores psicológicos: vemos ante nosotros todo un curso hasta las vacaciones del año, nos reincorporamos al trabajo…
En esta situación, son muchas las personas que sufren astenia otoñal. Algunos de sus síntomas son el cansancio, la sensación de sueño, de depresión… Las personas con astenia otoñal se sienten más apáticas, e incluso puede disminuir el deseo sexual.
Por suerte, no dura mucho más de unos días, en los que el cuerpo se adapta al cambio, pero ten cuidado, porque si se alarga demasiado, puedes acabar con un bajón de defensas.
Foto de xana del bosque








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