
Ahora que es verano llevamos los pies descubiertos y es normal ver a las chicas con las típicas chanclas de la playa paseando por las tardes, lo que no es muy recomendable.
Las chanclas de playa no tienen una buena sujeción en el pie, por lo que podemos torcernos el tobillo más fácilmente, algo que no recomiendo, que el verano pasado estuve escayolada y no es de mucho agrado. Al no tener buena sujeción, por lo que dificultan el equilibrio, así que más probabilidades hay de pegar un resbalón.
También pueden producirnos heridas, sobre todo entre el primer y el segundo dedo del pie, donde nos suele rozar la tira. Además muchas de estas chanclas tienen las odiosas tiras de plástico, por lo que más motivo aún para hacerse daño.
Así que ya sabes, si quieres utilizar este tipo de chanclas, sólo para la playa, piscina, duchas o casa, que la salud está en juego.
Foto || Noctamina
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