En forma con slow fitness
Hacer ejercicio es realmente saludable. Pero ahora ya no hace falta que te pases horas corriendo como loca por el parque. Bueno, haciendo footing.
Lo que está de moda es el slow fitness. Ya se han apuntado muchas celebrities. Y es que al final van a tener razón nuestras abuelas con eso de que “hay que salir a andar”… Todo esto empezó en la Plaza España de Roma, como un movimiento que tenía tintes reivindicativos contra el fasfood, pero ha evolucionado y ha acabado por convertirse en una auténtica filosofía de vida.
Nos habla de evitar el estrés y volver a disfrutar de la tranquilidad y los pequeños placeres de la vida, a los que no solemos hacer mucho caso (normalmente porque nos falta tiempo)
Los beneficios del slow fitness son muchísimos. Al caminar, mejora la tonicidad de nuestros músculos y el metabolismo basal aumenta (lo que ayuda a elevar el consumo de calorías en reposo), activa la circulación y la eliminación de toxinas.
Las rodillas y los tobillos se resienten menos que en el footing normal, aunque también hacen falta dos condiciones básicas: resistencia y ritmo (pero tranquila, lo conseguirás a base de entrenar)
Foto de nutridieta


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