• gal-img Es hora de ponerse en forma

    Hombre en el gimnasio (Foto: Gtres)
    Si crees que tienes que ponerte a dieta es por algo
  • gal-img Tu ropa te envía señales

    2. No te valen tus vaqueros de siempre (Foto: Gtres)
    El drama total es intentar meterte en tus jeans de siempre y ver que eso, en el mejor de los casos, no abrochará. Y es que el peor escenario es que ni siquiera consigas subirlo hasta arriba. Si tu ropa de siempre te ha abandonado, te está mandando un mensaje urgente para que te pongas a dieta si no quieres que acabe en alguna caja, en el armario de tu sobrina o en una tienda de segunda mano.
  • gal-img ¿Estás al nivel físico que exigen tus hijos?

    3. Tu hijo/hija te agota corriendo y jugando (Foto: Gtres)
    Tú que has practicado todos los deportes que engloban los Juegos Olímpicos y alguno más sin despeinarte, ves de repente como no eres capaz de aguantar una carrera a tus hijos, que te desfondan sin piedad. Es hora de cuidarse la alimentación y volver a hacer ejercicio.
  • gal-img Entrenar en la calle o en tu rutina habitual puede facilitar la vuelta al gimnasio (Pixabay)

    4. Más cardio (y lo que puedas)
    Una gran rutina que puedes adoptar poco antes de volver al gimnasio o al haber vuelto, es olvidarte de transporte público y centrarte más en power-walking, correr o pedalear a tus destinos. Además, entrenar al aire libre, aprovechando los meses posteriores al verano, puede ayudarte a volver al gimnasio con las pilas recargadas y sentirte más activo y deportista en general.
  • gal-img Entrenar en casa puede ser una gran forma de anticipar la vuelta al gimnasio (IStock)

    1. Empieza entrenando en el final de tus vacaciones (o en casa)
    Quizá una cosa que te frena al volver al gimnasio es pensar que has perdido mucha capacidad. Si tienes el equipamiento necesario (esterilla, quizá mancuernas, máquinas o lo que tengas a tu disposición), puedes empezar a hacer pequeños workouts todas las mañanas o antes de dormir. Acostumbraras a tu equipo otra vez al ejercicio físico diario e iras estableciendo una rutina. Además, te verás más preparado y con más autoestima para la vuelta.
  • gal-img El sueño ya no es tan reparador por algo

    6. Roncas y no descansas como de costumbre (Foto: Gtres)
    Si te despiertas demasiado por las noches y tu pareja te dice que has desarrollado una sospechosa habilidad para la “música de cámara”, ponte en alerta porque probablemente tenga que ver con tu alimentación y esos kilos de más. Si no aprendiste de joven a tocar un instrumento es mejor no ponerse a ello a estas alturas...
  • gal-img Debes estar contento contigo mismo

    7. Te miras al espejo... y empiezas a no verte bien (Foto: Gtres)
    Llega el momento de quitarse la ropa y lucir tipo al sol. El día de antes haces la maleta, te pruebas esos looks con los que sabes que te vas a salir en la playa y al mirarte al espejo te das cuenta de que eso solo eran sueños de una noche de verano. Quiérete como eres pero si ves que te sobran unos kilos, siempre puedes hacer la operación bikini por tarde que parezca.
  • gal-img Cotillean sobre ti... y lo sabes

    8. Tienes que hacerte el sordo con demasiadas personas (Foto: Gtres)
    Tu madre, tus amigas, tus primas, tus tías-abuelas que adoran meter el dedo en la herida, tus tías… con todas has tenido que hacerte la sorda o poner una excusa que no te crees ni tú. Igual es que va a ser verdad que se notan esos excesos y toca ponerle remedio.
  • gal-img

Deja una Respuesta

Uso de cookies

Este Sitio Web utiliza cookies para mejorar la experiencia de navegación del usuario y mostrar publicidad relevante. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Para más información, haz clic en nuestra Política de Cookies.

CERRAR