Seguro que conoces de sobra las virtudes del tofu, un alimento muy sano y además, muy nutritivo, que tiene a la soja como base fundamental. Puedes añadir tofu a tus ensaladas, revueltos…
Ahora, te contamos cómo puedes hacerlo tú misma en casa. ¿Te animas?
Para empezar, pon a remojo 500 ml de semillas de soja blanca de 8 a 12 horas y después, escurre y aclara bien.
Mezcla en una batidora 250 ml de semillas con 2 tazas y media de agua hasta que se haga cremoso. Viértelo en una gasa y aprieta hasta quitar la leche y vuelve a hacer lo mismo con el resto de las semillas.
Mezcla la leche que has sacado a fuego medio y remueve con una cuchara de madera durante 2 minutos hasta que se cueza. Aparte, calienta una taza de agua y añade una cucharadita y media (de tamaño café) de sal de Epsom.
Cuando veas que la leche está a punto, añade esta mezcla con un movimiento circular del borde al centro repartiendo bien. Es importante que termines el movimiento con la cuchara en el centro hasta que pare el movimiento de la leche.
Deja que repose hasta que se cuaje bien y retira el cuajo con un colador. Échalo en un contenedor agujereado que esté cubierto con una gasa y apoyado en dos cucharadas (para perder el exceso de líquido). A continuación, cierra la gasa y tápalo, con una tapa que se ajuste.
Con algo de peso encima, déjalo reposar unos 10 minutos. ¡Ya lo tienes!
Vía| Hola







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