
Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo. Un refrán popular que parece tener toda la razón del mundo. Y es que un estudio realizado recientemente por la Universidad de Alabama, esta costumbre evita el aumento de peso.
Al parecer, se realizó el estudio con ratones, y los que desayunaron alimentos más ricos en grasas y cenaron cosas ligeras, mantuvieron un perfil metabólico “normal”, al revés de lo que sucedió con los ratones que comieron grasas durante la cena.
La directora del estudio aseguraba que “Ya se ha estudiado la influencia del tipo y la cantidad de alimentos ingeridos respecto al peso corporal, pero nadie se había planteado si el momento del día en el que se comen también podía jugar un papel determinante”.
Así que ya lo sabes, si quieres caer en alguna tentación con exceso de grasa, mejor para el desayuno…
Vía| 20minutos
Foto de Desayunos gourmet







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