
Cuántas de vosotras sois las que siempre decís que no váis a picar nada entre horas, que habéis comido mucho o que podéis soportar las seis horas que distan entre la comida y la cena. ¡Error! Los nutricionistas aseguran que para tener una alimentación sana hay que comer equilibrado y repartir la ingesta en cinco comidas al día. Por eso, lo mejor es que te prepares una rica merienda.
Porque, aunque suene a anuncio, lo sano no está reñido con los rico. Así que manos a la obra. Empezaremos por la bebida porque no puede faltar en cualquier merienda que se precie. Elige infusiones que además de no aportar calorías y no tener gas son muy sanas. Yo siempre me preparó un té con un toque de canela, pero tienes una amplia gama donde elegir.
Si tienes problemas de peso puedes prepararte un sandwich vegetal: unta una rebanada de pan de model con mayonesa light, añade pechuga de pavo, una rodaja de tomate y un poco de lechuga. Otra idea es la siguiente: mezcla en un bol dos yogures naturales azucarados con cereales y una manzana cortada a trozos. ¡El resultado está delicioso!
Pero, si no tienes tiempo de preparar tu merienda, entonces llévate dos piezas de fruta y tres galleteas integrales. A mí me gustan mucho las de sabor a naranja de Gerblé. Aunque yo confieso que los fines de semana no puedo resistirme a un bocadillo de jamón con tomate. Es mi vicio.
Cualquiera de estas ideas son deliciosas, ¿tienes alguna que puedas compartir?
Imagen: flickr







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