Recientemente, se ha realizado un estudio cuyo resultado realmente merece una reflexión.
Al parecer, en muchos de los objetos que utilizamos diariamente, estaría presente un determinado producto químico que podría alterar la fertilidad en las mujeres.
La consecuencia directa de esto sería el aumento en el tiempo que cuesta quedarse embarazada.
Al parecer, cuando este tipo de productos químicos llamados PFC aparecen en una mayor concentración en los análisis de sangre de las mujeres, estas tardaban más de un año en quedarse embarazadas.
Jorn Olsen, uno de los investigadores encargados del estudio, ha asegurado que alrededor del 75% de las mujeres que participaron en el estudio tenían concentraciones de estos productos, lo que se asoció con el mayor tiempo que tuvieron que esperar para poder quedarse embarazadas.
Pero ante los resultados de este estudio publicados en Human Reproduction, los fabricantes que utilizan en sus productos este tipo de sustancias han negado que el retraso sea consecuencia directa del uso de sustancias químicas.
En cualquier caso, algunos de ellos colaborarán en un proceso de eliminación de esas sustancias.
Foto de biocuidados








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