¡Cuánta razón tenía nuestra abuela cuando nos recomendaba tomarnos una aspirina al más mínimo dolor! La aspirina se ha convertido en el pilar básico de las terapias recomendadas para pacientes con problemas cardiovasculares, sobre todo, si han padecido un ataque al corazón. Pero la gran noticia es que se ha demostrado que también ayuda a prevenir los tipos de enfermedades relacionadas con el órgano que nos da la vida: el corazón.
Tanto a hombres como a mujeres se les recomienda consumirlas, concretamente a las mujeres desde los 55 a los 79 años para evitar un ictus o infarto cerebral. No obstante, deberá consumirse bajo receta médica para no padecer una hemorragia gastrointestinal. No hablamos de un consumo normal, sino uno más prolongado.
¿En qué casos se recetará? Si se padece algunos de los factores de riesgo: diabetes, colesterol alto, presión arterial alta, obesidad y tabaquismo. Ya con sólo tener dos de ellos, es buena idea acudir a nuestro médico para que valore si debe recetarnos o no la aspirina. Sin embargo, siempre es recomendable no padecerlos, sino cambiar nuestros hábitos para no tener que consumir medicamentos y así no sufrir trastornos en nuestro estómago. No te la juegues con tu salud, es lo más importante que tienes.
Fuente consultada | El País
Foto vía | Genciencia
Guardado en: Enfermedades








Comentarios recientes