Hay posiciones propicias para que haya indeseados escapes. (iStock).Es tanta la calma que se alcanza, que también llega el sueño. (iStock).Lo peor es cuando de los bostezos se pasa a los dulces sueños. (iStock).Todos van para un lado, menos tú. (iStock).Y si, de repente, comienzan a sonar guitarras eléctricas a tope. (iStock)