Cuando hablamos de cuidarse a largo plazo, no nos referimos a la clásica “operación bikini” de cada primavera, sino de construir una base sólida saludable que te acompañe por muchos años. Piensa que nadie te aplaudirá por ir a una revisión médica o porque te acuestes antes, pero al final son estas pequeñas acciones las que marcan la diferencia con el paso del tiempo.
En un mundo en el que todo va tan deprisa, solemos pensar en que ya nos ocuparemos de nuestra salud cuando aparezcan los problemas. Las lamentaciones surgen cuando aparecen las enfermedades. La buena noticia es que las buenas costumbres, como nos comentan desde la Compañía de Seguros Aura Seguros, también se acumulan, por lo que ir a revisión, dormir bien o pasear, también suma a tu favor.
Revisión periódica: ver los problemas antes de que aparezcan
Las revisiones médicas dan pereza, puesto que hay que solicitar cita, esperar y a veces escuchar algo que no nos gusta. En eso reside su poder, ya que permiten la detección a tiempo de algo que puede ser más serio.
Hacerse un chequeo médico no se simplifica a que te miren la tensión y nada más; se vigilan los indicadores más importantes, detectan las pequeñas alteraciones antes de que den síntomas y se ajustan a tiempo los tratamientos o hábitos.
El control del estrés, un enemigo silencioso
El estrés no siempre se manifiesta de forma dramática. A menudo se cuela en la rutina diaria: vivir en tensión constante, dormir mal, comer deprisa y tener la sensación permanente de no llegar a todo. Son estados que, con el tiempo, se han normalizado, pero que a menudo y largo plazo dejan una huella evidente en tu salud.
El estrés cuando se mantiene en el tiempo puede terminar provocando:
- Problemas cardiovasculares
- Alteraciones a nivel digestivo
- Trastornos y mala calidad del sueño
- Más irritabilidad y dificultades para concentrarse.
La solución no pasa por eliminar el estrés por completo, sino por aprender a gestionarlo. Existen pequeñas estrategias que ayudan a sobrellevarlo mejor y que profesionales de la salud de Aura Seguros recomiendan para aforntarlo en el día a día:
- Reserva de espacios para conectar realmente
- Haz actividad física suave o moderada que te guste
- Establecer límites. Se debe aprender a decir que no.
- Cuidado del descanso y evitar pantallas antes de dormir
- Busca apoyo profesional o habla con personas de tu confianza.
Actividad física con moderación
No hace falta convertirse en atleta ni asumir retos extremos para cuidar la salud. Basta con moverse con regularidad: realizar ejercicio físico moderado y constante tiene efectos positivos a medio y largo plazo. La clave está en la constancia y en hacerlo con moderación. Puedes, por ejemplo, caminar por espacio de media hora o cuarenta minutos casi todos los días de la semana. Otros ejercicios interesantes pueden ser subir escaleras, nadar, bailar, ir en bicicleta o hacer ejercicios suaves en tu domicilio.
Los pequeños síntomas merecen tu atención
No debemos ignorar las señales que nos proporciona el cuerpo. No tienes que alarmarte por cualquier cosa, pero tampoco normalices los dolores constantes, estar muy cansado o determinadas molestias. Existen multitud de problemas de salud de gravedad que no aparecen de un día para otro. Lo que hacen es dar avisos: dolores que vuelven, tos que no termina de irse, bultos, cambios en nuestro ánimo prolongados, etc. Cuando se atienden de forma temprana, tenemos mejores opciones de tratamiento y de mejora.
La suma de hábitos permite ver tu salud como un proyecto a largo plazo
Estas buenas costumbres que hemos relatado tienen un punto en común, puesto que el efecto que tienen no se ve en una sola semana, pero las vamos a notar claramente cuando pase el tiempo. Cuidarse a largo plazo, implica una serie de cambios sobre la forma de pensar en materia de salud. Se pasa, por así decirlo, de apagar fuegos a prevenirlos. Así que deja de autocastigarte con rutinas o dietas imposibles de seguir y empieza a construir hábitos amables y sostenibles.
No debes hacerlo a la perfección ni con cambios bruscos. Puedes comenzar por hacer esa revisión que llevas tiempo posponiendo, dar paseos a diario, etc.
Conclusiones con las que debes quedarte
Debes tener en cuenta que la salud no es una lotería que sea totalmente aleatoria. No se puede controlar todo, pero sí que tenemos un amplio margen de maniobra en el día a día. Hablamos de una serie de pequeños actos que se repiten y que muchas veces son invisibles para las otras personas, donde se juega una parte importante para saber cómo vas a llegar en los años venideros. Cuidarte va a ser de los mejores regalos que harás a tu yo futuro.




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